Cinco pasos que te ayudarán a crear una práctica de meditación

La meditación, alguna vez considerada exclusiva para yoguis o monjes budistas, está ganando popularidad en el mundo occidental. Se cree que es una práctica espiritual complicada, pero en realidad no supone adherirse a ninguna creencia religiosa, ni menos sentarse por horas con las piernas cruzadas. Puedes meditar en un espacio confortable, mientras manejas o caminas. Hay muchas formas de meditación, lo que debes hacer es encontrar una que se acomode a tu estilo de vida. Como con cualquier hábito, al principio los obstáculos son muy comunes; pero afortunadamente hay algunos que pasos que puedes seguir para no perder la motivación.

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1. Se clara en tu por qué

Toda buena práctica empieza con una intención, con un por qué. Piensa en tu vida ahora, en este momento, que es lo que quieres lograr y qué es lo que necesitas para crecer. Toma un pedazo de papel y dale rienda suelta a la escritura para poder expresar la visión de tu vida. ¿Cómo quieres levantarte en las mañanas? ¿Qué cualidades tienes que puedes aportar en tus relaciones y tu trabajo? ¿Dónde está la raíz del sufrimiento? ¿Qué patrones de comportamiento quieres dejar de lado? Sea cual sea tu motivación,deja que te impulse a querer meditar.

2. Deja de ver la meditación como una tarea

En un mundo de actividad constante solo la idea de sentarnos a meditar tranquilamente puede sonar aterrorizante. A veces sentimos que simplemente no podemos hacerlo: hay demasiadas cosas en la vida y no hay tiempo para ello. La meditación no es algo más en nuestra lista de tareas diarias, es una herramienta de vida. Crea un espacio en tu cuarto u oficina donde puedas encontrar calma. Las flores, velas o inciensos ayudarán a mejorar tu experiencia.

3. Se gentil y paciente contigo misma

Acércate a esta práctica espiritual con una actitud amable y todo será mucho más fácil. Míralo como un medio para nutrirte y alimentarte, para que el día a día sea más llevadero. Ten paciencia y haz lo mejor que puedas. Al comienzo puedes experimentar un poco de ansiedad o distracción; pero una vez que pasas los primeros minutos tu mente puede encontrar balance y un estado de calma.

4. Conéctate con la respiración

La respiración siempre sucede en el presente. Cuando nos conectamos con la respiración cultivamos un estado de presencia que queremos mantener durante la meditación parapoder trasladar luego a nuestras vidas. La respiración es una herramienta que nos ayuda a saber si estamos relajadas o ansiosas, calmadas o inestables. Alarga tus inhalaciones y exhalaciones para llegar a un estado más centrado y relajado, perfecto para empezar la meditación.

5. Empieza de a pocos

Al empezar a meditar sentimos mucha presión al creer que debemos hacerlo por largos períodos de tiempo. No, empieza de a pocos, con 1 o 2 minutos es suficiente. No te esfuerces demasiado, solo siéntate y empieza a conectarte con la respiración y contigo misma. Confía y déjate llevar. Conforme te vayas sintiendo más cómoda con la atención puesta en la respiración podrás ir aumentando el tiempo.

Fuente: wapa

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